Monday, October 18, 2010

LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD: ¡SALVEMOS LA PATRIA!

Este documento fue leído vía telefónica desde Baracoa, Guantánamo, por Rolando Rodríguez Lobaina a Heriberto Leyva Activista Socialdemócrata Independiente Exiliado Político en New Jersey, Estados Unidos.

La sociedad cubana está matizada actualmente por el curso de sucesivas y ascendentes decisiones peligrosas tomadas por el régimen comunista de la isla, en afán de la búsqueda de una solución definitiva que los saque de la crisis económica y política por la que atraviesan y el sostenimiento del poder que mantienen hace medio siglo un pequeño grupo de personas. Recientemente el gobierno de La Habana decidió desemplear de sus puestos de trabajos a más de un millón de trabajadores, asegurando la creación de empleos no estatales con posibilidad de crear pequeñas y medianas empresas. Mientras se tomaban lugar estos hechos que conmocionó a la población las autoridades militares y el partido comunista movilizaban a retirados del MININT, nuevos jóvenes reclutados en las filas de esa entidad militar, organizaciones de masas y políticas, entre otras para indicarles que reprimieran cualquier acción de protesta pública que mostraran descontento con las nuevas medidas tomadas.
Con la decisión por parte del régimen de desemplear y crear nuevos empleos en el sector privado está claro que la dictadura agiganta sus pasos para alcanzar el modelo chino o vietnamita. Crear empresas privadas pudiera proporcionar ingresos a largo plazo visibles pero no facilitará la democracia en nuestra patria, el pueblo continuará siendo la clase explotada mientras que el castrismo ejercerá su función explotadora.
Para elegir quien se quedará en cada puesto laboral se determinó considerar la condición de idoneidad. Este término se suma a las archiformas de selección que responda a los intereses partidistas o sujetos a los cánones ideológicos, lo que ha elevado sustancialmente el nivel de inseguridad en la población, también de descontento.
Por otra parte, el discurso del General de Ejército Raúl Castro hace unos meses conmina a enfrentar cualquier tipo de acción contestataria protagonizada por el movimiento opositor dentro de Cuba en las calles, plazas y lugares públicos, alegando que no habría impunidad para acciones de tales tipo. Todo el mundo conoce que los disidentes que se expresen abierta u organizadamente son reprimidos violentamente por fuerzas combinadas preparadas y dirigidas por la seguridad del estado para la ocasión. Las protestas efectuadas recientemente en Baracoa, Guantánamo, por activistas de la resistencia y en el occidente del país por estudiantes extranjeros mostraron las intenciones claras del régimen de gobernar a porrazos y bayonetazos cuando movilizó a fuerzas antimotines para sofocar ambas rebeliones.
A este tétrico cuadro se une los constantes escándalos de corrupción en las altas esferas de gobierno.
Cuba vive momentos cruciales y es la mano de las fuerzas prodemocráticas interna quien debe asumir el rol protagónico para trazar las pautas del progreso y la libertad de los cubanos, recordando que el régimen sólo negocia con sus acólitos. Durante años se han suscitado muchas iniciativas y proyectos que permitan el desarrollo de la sociedad civil independiente. Suman millones de personas los que están conscientes de la realidad cubana que abogan por un cambio democrático en la isla. Los que están asociados a grupos de derechos humanos, partidos políticos y movimientos prodemocráticos computan miles de cubanos. Sin embargo, los objetivos y pautas trazadas por cada grupo o movimiento no han permitido aún ganar espacio dentro de la población, único potencial reformador capaz de impulsar cambios sociales determinantes.
Para llevar un cambio democrático en la isla los cubanos necesitan saber cuales ventajas proporcionaría vivir en democracia. Durante mucho tiempo la dictadura les enseñó a esperar por sus mandatos, además de decirles que detrás del muro (fuera de Cuba) existía un mundo frío y cruel que se llama capitalismo. El otro elemento esencial a educar sería el del reconocimiento de los derechos de cada uno, el más importante de todo. Cuando cada cubano sepa defender sus derechos, cuando tenga cultura de que el ser en sí es un templo renovador, creativo, con fuerzas internas de incalculable valor entonces podrá imponer la cuantía de lo que representa en la sociedad. Necesita la población además conocer de la naturaleza cruel del régimen y que puede aspirar también a algo más de lo que ha esperado en mucho tiempo.
Para lograr esto solo la oposición puede convertirlo en realidad pero debe erigirse como faro y guía de los cambios necesarios. La dictadura es fuerte aún en su carácter represivo, y solo en su carácter represivo. Tanto en lo político como en lo económico, moral u otro ha cedido grandemente pero mantiene el control de todos los medios de comunicación, así que no se puede contar con emisoras radiales nacionales para ofrecer programas sociales a la población, tampoco canales de televisión, etc.
Trabajar en bloque es una experiencia enorme y riquísima. La ADO ha podido conjugar dentro de sí una dinámica bajo el respeto a lo diverso. Todos hemos sufrido la represión, la cárcel, las torturas, golpizas. Entre nosotros hemos debatidos teniendo en una mesa, un parque o un terreno rústico a católicos, protestantes y no religiosos. También a liberales, socialdemócratas, conservadores, etc. En la medida del tiempo ha crecido el sentimiento de solidaridad, simpatía y la voluntad de querer trabajar juntos. Jamás se ha discutido sobre la afiliación en el mañana, la resolución de hacer algo por la libertad ha sido suficiente para tolerar la forma en que interpretamos cada ser la vida y el pensamiento filosófico.
Hablar del papel de la ADO no es el objetivo de este escrito. La ADO solo está enviando a la opinión pública nacional e internacional un mensaje de cuán peligroso se torna hoy la sociedad cubana y el papel del régimen que incita a la violencia en las calles y a una futura acción sangrienta en las ciudades de Cuba.
Ante la urgencia de los acontecimientos la ADO le dice a todos los grupos integrantes de la oposición interna que debemos unirnos todos definitivamente. Si la dictadura agoniza y se torna altamente peligrosa en su estado, nosotros debemos señalarle al pueblo el camino de la reconciliación, la paz, la prosperidad y la libertad plena de todos. Las fricciones en las tendencias de pensamiento no es el primer punto de la agenda, tampoco lo debe ser el caudillismo ni el protagonismo de la acción que se haga a favor de nuestra patria.
Un punto considerado neurálgico en nuestra lucha es saber si debemos tomar las calles o no. Anteriormente queda expuesto que solo el pueblo puede ayudarnos a liberarnos del yugo opresor pero nosotros debemos ayudar al pueblo en materia de conocimiento y a la hora de proporcionar herramientas constructivas para crear una sociedad genuinamente democrática y conocedora de los que es la libertad. Tomar las calles es una decisión difícil, la lucha no violenta es la única arma que socava los regímenes totalitarios. Laborar en la mesa también es importante, deben los pinos viejos crear los basamentos de la nueva República pero también es necesario que ayuden a los pinos nuevos bajo el espíritu de su energía y como ente en constante renovación a que tomen espacios públicos.
Las fórmulas tomadas hay que enseñarlas en las calles, los programas políticos deben llegar a los hogares. Las fábricas y empresas necesita de oradores que eduquen a los obreros y trabajadores a defender los derechos usurpados pero estos oradores tienen que estar preparados, documentados por el personal más avanzado en materia sindicalista.
Las universidades y escuelas tienen que convertirse en centros de debates críticos pero conocedores de las propuestas diversas que suministran los partidos políticos y demás. Para lograr convertir la sociedad cubana toda en un espacio de debate critico y abierto debe existir la comunicación que enseñe la expresión libertaria. Para enjuiciar un modelo político o social debe haber personas creativas y con la solución de esos conflictos que generan la duda y el recelo interno que los doblega en su estado de autoprotección.
El Frente Nacional de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil (FNRDC) no es una entidad de confrontación con todos aquellos que están inmersos en la libertad de nuestro pueblo. El FNRCDC lucha contra el estado totalitario a que ha sido sometida nuestra patria. El convencimiento de estar en las calles se acoge a la realidad objetiva que predice que la familia Castro y los Generales que lo respaldan están dispuestos a hundir la isla antes que cederla a la voluntad popular. Jamás aceptarán el pluralismo por lo que nadie podrá participar con la presencia de la cúpula gobernante actual de los procesos nacionales, aún cuando la miseria colme nuestros cuerpos. Si la solución final de nuestra patria estuviera en las urnas con la dictadura en el poder, entonces el documento LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD estaría en las elecciones. Es importante aclarar que con la dictadura en el poder no habrá visión humana del futuro.
El documento LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD propone a todos los grupos políticos y de derechos humanos dentro de Cuba el trabajo en conjunto y la cooperación en todos los campos para reivindicar nuestra nación en los caminos de la democracia y la libertad definitivamente.
Todos podemos ser la resistencia, los analistas, dirigentes políticos, estudiantes, profesores, trabajadores, religiosos, etc. La diferencia solo ha de tener lugar en un espacio donde reine la tolerancia, la igualdad de opinión y el respeto. ¡Primero Salvar la Patria!
La aptitud y capacidad que tienen los cubanos para dirigir este país es inmensa, la calidad y potencialidad humana puede ponernos en la avanzada no solo de Latinoamérica sino del resto de las naciones en desarrollo del mundo. Muchos de los que hoy se esfuerzan por los designios de la nación podrán decidir mañana por el bien de todos. De eso hay que estar consciente.
Tenemos una sola opción, o salvamos la patria uniéndonos todos en la diversidad o la tiranía corroerá las entrañas a nuestros hijos, a la historia y a Cuba toda. Nuestros derechos han sido acaparados por el orgullo y egoísmo de unos pocos, pero estos mismos derechos que son la enunciación de los deberes más altos que el hombre pueda asumir nos guiarán a las metas y propósitos propuestos e inimaginables.
El camino será difícil pero no imposible. ¡Salvemos la Patria!
Dado en Baracoa, Guantánamo, 2 de Octubre de 2010.
Junta Directiva de la Alianza Democrática Oriental.
Nota: La Alianza Democrática Oriental es una plataforma de trabajo donde laboran 37 organizaciones prodemocráticas del oriente cubano comprometida con la libertad y la democracia de la nación cubana. Su proyecto base es Valencia Solidaria y posee una Secretaría de Derechos Humanos. Su Coordinador General es Rolando Rodríguez Lobaina quien es además miembro ejecutivo del Frente Nacional de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil.

Nota: Este documento fue leído vía telefónica por Rolando Rodríguez Lobaina a Heriberto Leyva Activista Socialdemócrata Independiente Exiliado Político en New Jersey, Estados Unidos.

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