Sunday, October 17, 2010

ROMANCE DE ENTRE REJAS

HoracioPinaEnEspana
Piña Borrego y su familia en Madrid, foto cortesía de Antonio Ballesteros.

18 de octubre de 2010
(Radio Martí, 17/10/10) -En una cárcel de Cuba, Horacio Piña Borrego perdió a su madre, ganó un amor y tuvo a una hija; en Madrid recuerda, acaricia a su esposa, y sueña.

Tenía la presión alta cuando los guardias de la penitenciaría de Canaleta le avisaron a la doctora Suyoani Tapia para que fuera a auscultarlo, y entonces su celda fue menos oscura.

La doctora se estrenaba como médico. Tenía sólo 23 años y le habían asignado una cárcel de Ciego de Ávila para que ejerciera. Era mayo de 2003. Hacía apenas dos meses la había estremecido la noticia del encarcelamiento de 75 opositores al gobierno de Fidel Castro, a 5 de los cuales conoció personalmente, pero no pensó que entre ellos se hallaba el que amaría.

Suyoani recorrió el pabellón de máxima severidad con la sensación de que visitaba el infierno. Las celdas tapiadas desfilaban, tétricas y silenciosas, mientras caminaba bajo la macilenta luz de una única bombilla incandescente. Los goznes de una puerta enrejada chirriaron como adoloridos y de la oscuridad surgió un rostro que le instaló para siempre cierto sobresalto en el estómago.

Siete años después, y mientras el otoño acolchona hojas muertas bajo los árboles de Madrid, Suyoani acaricia a su hija Ada María, concebida en una visita conyugal y nacida sin la presencia de su padre, y rememora los días difíciles con voz trémula pero feliz.

La pareja aterrizó en Madrid el 6 de octubre, cuando Horacio Piña Borrego fue excarcelado como resultado del compromiso del gobierno cubano con la Iglesia Católica y el Ejecutivo español, para iniciar una nueva vida sin barrotes de por medio y sin el repudio de quienes trataron de obstaculizar su idilio.

Horacio reconoce que trató por momentos de esquivar la relación. Tenía recelos de que fuera una trampa de la fuerzas represivas cubanas, y porque sabía a lo que ella y su familia se expondrían por relacionarse con un opositor al régimen comunista. Suyoani recuerda que se sentía también encarcelada, y que las autoridades pretendían utilizarla y privarlos de la relación. Pero el amor se impuso.

Después de dos años de visitas en que el amor tenía cacheos, requisa y relojes cada dos meses, Horacio y Suyoani se casaron por lo civil en una prisión de Pinar del Río en marzo de 2007 y concibieron a Ada María, a quien bautizaron con ese nombre en honor a la Dama de Blanco, Ada Borrego, madre del disidente, quien murió de cáncer en medio de la campaña pero dejó a su hermana Nélida caminando por la libertad de Horacio.

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Damas de Blanco: Mis hermanas de lucha

Yamilet Velásquez Batista

18 de octubre de 2010

León, España – www.PayoLibre.com – Siempre están en nuestros corazones nuestras hermanas: las Damas de Blanco. Digo nuestros pues mi hermana gemela, Yamilka, también se hace eco de estas palabras.

Tenemos una nueva vida en el exilio, exilio-destierro, aquí en el pueblo de Armunia, León, España. Nuestros hijos se adaptan mejor que lo esperado, en los próximos meses nacerá mi primer nieta, que ya será cubana-española, para quien le espera una vida repleta de anécdotas de su abuelo y familia que luchó por la libertad de Cuba, pues para cuando sea una joven llena de ilusiones ya mi tierra, Cuba, segura estoy será libre.

Estamos también en la convivencia total de la familia después de 7 años de separación, donde mi esposo Efrén Fernández, ex-preso político, tuvo que sufrir la muerte de su padre y hermano. Pero nuestros ojos están llenos de cosas nuevas, de esperanza, descubriendo cada rincón de esta hermosa ciudad, y país en general, por el que tengo un inmenso agradecimiento y amor. Si me cuentan unos meses atrás que estaríamos aquí y sobretodo mi esposo libre, no lo creería.

Pero en medio de todas estas nuevas cosas, de tanto por asimilar, no podemos dejar de pensar en los que siguen en las cárceles, que según nos contaba Efrén son insufribles y desesperantes; y recordar las salidas de las Damas por la Quinta Avenida en Miramar, y mil momentos más que hemos compartido juntas, sobre todo el momento de la muerte de Zapata (Orlando Zapata Tamayo) y el valor de su madre, Reina Luisa Tamayo, ejemplo de mujer con la verdad en la mano; de coraje amor y bondad.

Reina te tenemos siempre en nuestros pensamientos (lagrimas); te recordamos y en ocasiones no terminamos de creer que estemos tan lejos, eres nuestra hermana; te queremos mucho, no es nada fácil (lágrimas) perder un hijito, que te lo asesinen de esa manera... Besos para ti Reina, te apoyamos en todo.

Gracias a la vida que me permite vivir esta historia y esta nueva vida en el exilio, lejos de mi tierra pero en libertad y junto a los míos. Sé que este camino nuevo, y más al principio, es duro, muy duro. ¡Cuánto me gustaría pasear por mis calles cubanas!

Un saludo desde España a mis Damas de Blanco que tanto quiero... Besos.

Recibido y Transcrito por Raúl Rey el 17 de octubre de 2010.

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