Tuesday, December 18, 2012

DESDE EL FONDO DEL INFIERNO

 

 

 

 

Por no cooperar con la Seguridad del Estado lleva 14 años en prisión

18-12-2012
 
Dania Virgen García
Cuba por Dentro
 El reo Alexis Zayas Vaillant, que extingue sanción en la prisión de Melena del Sur, compañía 9, se encuentra en huelga de hambre desde hace más de 15 días.
Zayas Vaillant afirma que lleva 14 años presos por no cooperar con la Seguridad del Estado.

Zayas Vaillant, quien reside en calle 100 número 4313 entre 43 y 45 Final, San José de las Lajas, provincia Mayabeque, fue sancionado en el año 1999 por un robo con violencia e intimidación en las personas, y tenencia de arma de fuego, en el CUPET de San José de las Lajas, que asegura que no cometió.

En el juicio oral nunca se le comprobaron las dos acusaciones atribuidas. Los trabajadores del mencionado lugar no lo mencionan como el asaltante. La cajera que se encontraba trabajando el día de los hechos, manifestó al presidente de la sala que Vaillant no era culpable, ya que ella lo hubiera reconocido, porque fue alumno de ella cuando trabajó como profesora de pre universitario durante tres años.

En los 14 años de prisión que lleva Alexis Zayas Vaillant, ha estado en diversas ocasiones en huelga de hambre para negar el delito por el que fue acusado.

Asegura que ha sido engañado por los oficiales de la Seguridad del Estado.

Su familia desde el principio de su detención, ha visitado y reclamado en todas las instituciones y organismo de la provincia y La Habana, en busca de esclarecer la verdad, pero todo ha sido vano.

De tantos escritos y reclamos que realizó la familia, en fecha 6 de octubre 2010, la Fiscalía General de la República emitió un escrito al amparo del artículo 455 y 459, de la ley de procedimiento penal, de promover el procedimiento de revisión de la sentencia 206/7/2000, dictada en la causa 162/2000, radicada por la sala de lo penal del tribunal de La Habana.

Dicho escrito manifiesta que en la sentencia se observaban contradicciones e insuficiencias que permitían afirmar que el material probatorio no fue valorado según la lógica y la razón, que debía primar el proceso de evaluación siguiendo los principios de la eficacia probatoria a la prueba.

Uno de los acusados, Luis Carlos Ricardo Rondón, asegura la fuente que es amigo personal de Fidel y Chávez, quien donó tres cuadros, uno de ellos para la Mesa Redonda. Reside en avenida 45 y Final, numero 9406, y numero 9014, San José de las Lajas. Es informante, al igual que su mamá, Caridad, quien emitió seis declaraciones en un breve periodo de tiempo, en cada una de las cuales brindó versiones contradictorias y sin fundamentos para la credibilidad de los hechos, donde expresaba la enemistad que tenía con el acusado.

Otro error por los instructores del caso, fue que en la reconstrucción de los hechos que solamente participó Luis Carlos, quien incriminó al acusado Alexis, por lo que fue sancionado sin existir pruebas.

El vice fiscal General de la República Carlos Raúl Concepción Rangel declaró con lugar el proceso de revisión, y anuló la sentencia impugnada, conforme al artículo 464, inciso dos de la ley de procedimiento penal, firmado por el mismo fiscal.

La fiscalía de la provincia Mayabeque le ha negado la revisión del expediente a los fiscales provinciales, afirmó Zayas Vaillant.

El hermano de Alexis Zayas se dirigió a la fiscalía municipal de la provincia el pasado 10 de diciembre para solicitar una copia de la sentencia, pero la secretaria del fiscal se negó hacerle la copia del documento manifestándole que el documento no puede tocarse.

En visita que tuvo el recluso el pasado día 11, oficiales del departamento 21 le manifestaron que él se encontraba en prisión por no querer ser informante de ellos, y que si quería que le dieran la libertad tenía que trabajar para ellos.

El recluso Zayas afirma que los verdaderos autores del hecho son: Luis Carlos Ricardo Rondón, William Manrique, quien reside en avenida 65 y Final, Gran Panel 70, y Yorelvis Noa, quien se halla recluido en la misma prisión que Zayas por otro delito.

Crítica situación en campamento de trabajo forzoso

18-12-2012
Dania Virgen García
Cuba por Dentro
 Desde la provincia Sancti Spíritus, el delgado de Cuba Independiente y Democrática (CID) en Trinidad, René Miranda Lozano, informó que el preso político Iván Luis Díaz Alcuria, se halla recluido en el centro penitenciario de trabajo forzado CETEM La Herradura, situado en Banao, donde la situación es crítica.
En dicho centro penitenciario, los presos trabajan haciendo carbón. Son obligados a trabajar sin protección física de ningún tipo. El kilogramo de carbón se lo pagan a 4 centavos incluyendo la selección a los almacenes, y el llenado de los contenedores, para un salario mensual de 150.00 pesos moneda nacional.
Para ir a trabajar, los presos tienen que caminar de 6 a 7 kilómetros diariamente.
En el campamento, la alimentación es pésima y poca.

 Denuncian situación en Canaleta

Dania Virgen García
Cuba por Dentro
Pie Pérez, presidente del Movimiento Por los Derechos de los Presos “Orlando Zapata Tamayo y Pedro Luis Boitel”, que por represalias del departamento 21 de la Seguridad del Estado fue trasladado de la prisión de Quivicán  para la de Canaleta, en el municipio Perico, provincia Matanzas, informó por vía telefónica el pasado 13 de diciembre la crítica situación en dicha prisión.

El interno Lázaro Pie refirió que cuando llegó a la prisión fue recibido por el jefe de grupo operativo, Carlos, el 1er tte Cobas, el reeducador Lázaro, y tres funcionarios, quienes lo despojaron de todas sus pertenecías, y lo insultaron provocadoramente. Le decomisaron varios periódicos El Nuevo Herald, dos libros, sus espejuelos, y los medicamentos para la diabetes. Primero fue desnudado y luego introducido en una celda de castigo hasta el otro día.

Refiere que la prisión tiene 16 destacamentos, de los cuales funcionan 13. En cada destacamento hay dos bombillos.

Explica que la prisión necesita una reparación capital. Hay muchas filtraciones, lo que hace que el piso y las paredes estén llenas de moho. Los turcos se atascan continuamente. Los ratones se pasean por los destacamentos. En la planta de abajo se filtran los techos de aguas albañales debido a las tupiciones en los baños. El depósito del agua potable para bañarse contiene mugre y lombrices. El agua que se utiliza para beber está contaminada de excrementos porque debido a la tupición de aguas negras, éstas se unen con la potable.

La prisión cuenta con tres celdas de castigo, que están llenas de ratas, santanillas, mosquitos, suciedad y humedad.

Las postas médicas son rústicas, sin higiene. “Los médicos y enfermeros le suministran a los reos una fórmula para volverlos locos o bobos, que contiene Amitriptilina, Diazepan, Nitrazepan y Carbamazepina, procedimiento aprobado por el jefe de la prisión, el mayor Jorge Luis”, asegura Pie.

A los presos en huelga de hambre los trasladan para celdas de castigo, desnudos para que los piquen los insectos. Les echan gas pimienta y los torturan, como ocurrió en el caso del reo Janiel Alberto Muñoz Rodríguez de 23 años de edad, a quien el pasado día 2 le fue propinada una golpiza por el 1er tte Herne, después de 7 días en huelga, para que dejara de estar plantado.

Afirma Pie que los presos son torturados y amenazados contantemente, por cualquier motivo. Estas torturas son aprobadas por el tte coronel Jorge Luis Madero jefe del órgano de prisiones de la provincia, y el jefe y segundo jefe de la prisión, el mayor Jorge Luis y el mayor Alexander, el jefe de reeducación mayor Jorge, y el 1er tte jefe de orden interior Omar Prieto. Los funcionarios de orden interior que más se destacan en las torturas y actos degradantes e inhumanos son Juan, jefe de turno, y el primer tte Carlos, oficial de guardia operativo, entre otros.

Entre maltratos los funcionarios y jefes del MININT mencionados le manifiestan a los presos, que la prisión es de ellos, que pueden torturar y hasta asesinar que nos le pasará nada, por estar protegidos por el General Marcos, jefe de Cárceles y Prisiones, y el propio Raúl Castro.

 Una súplica desesperada de justicia y libertad

18-12-2012
Dania Virgen García
Cuba por Dentro
Miles de condenados a lo largo y ancho de la Isla acuden a las huelga de hambre cada año como única vía de exigir que se respeten sus derechos como seres humanos.

La gran mayoría de los que se lanzan a las huelgas hambre lo hacen conscientes de arriesgar sus vidas en el intento. Lo hacen como única salida para reclamar justicia y transparencia ante procesos legales manipulados que demuestran la ausencia total de garantía en la legislación procesal penal, y que ponen en evidencia el contradictorio sentido de justicia de los tribunales populares y provinciales, comprometidos con los órganos represivos al servicio del régimen.

La policía, la fiscalía y los tribunales conforman una maquinaria de destrucción masiva: juicios manipulados, procesos amañados, han sido constantes por más de medio siglo.

A todo esto hay que agregarle las excesivas sanciones, condenas que oscilan entre los 20 y 30 años hasta las cadenas perpetuas por delitos de mínima severidad, en su mayoría en delitos no probados. Las condenadas son aplicadas a manera de escarmiento.

A estos tratos inhumanos no están sometidos los corruptos del MININT, los Cuellos Blancos, sancionados por delitos económicos, que son amparados por la policía, la fiscalía, y los tribunales.

Muchísimos presos carecen de recursos para contratar un abogado y los que logran contratarlos terminan defraudados, producto de la incompetencia y la carencia de respeto ante los letrados.

En Cuba los abogados carecen de autoridad y prestigio. Pocos logran darse el lujo de ganar un proceso y cuando lo logran es mediante el lucro y la corrupción.

Tal es así que a las cárceles son enviados los pobres, y mayoritariamente los más marginados de la sociedad civil, mientras que los corruptos continúan malversando con impunidad.

Los condenados que acuden a las huelgas de hambre dentro de las cárceles, y en una unidad de instrucción policial se enfrentan a las torturas más crueles y los más infernales maltratos físicos que puede soportar un ser humano.

Para el MININT y su fuerza de represión la huelga no es un derecho sino una indisciplina grave que debe ser reprimida con severidad, por eso los huelguistas son enviados a las celdas de castigo donde priman el aislamiento y el abandono legal. A medida que pasan los días, las autoridades carcelarias los torturan físicamente, los privan de cama, colchón, agua potable, ropa, y hasta le niegan la asistencia médica, no importándole los que les pueda pasar.

En los casos que continúan la huelga y soportan las torturas, son enviados a otras prisiones donde el rigor y los tratos crueles son más fuertes.

Según refiere el reo Jorge Alberto Liriano Linares, de Kilo 7, provincia de Camagüey, los presos de esa prisión son enviados a la famosa tapiada de la prisión de máxima severidad Kilo 8, donde estuvo una vez el martir Orlando Zapata Tamayo. Allí los huelguistas son golpeados salvajemente, torturados, esposados a las rejas a un metro del piso por espacio de muchos días. Esta prisión y otras del país, cuentan con especialistas en torturas del MININT.

A veces las víctimas son hospitalizadas cuando les quedan escasas posibilidades de sobrevivir y entonces los médicos realizan su trabajo sin oponerse.

Lo más doloroso es que la máxima dirección del país tiene mucho de culpabilidad ante este fenómeno de las huelgas de hambre a las que se lanzan miles de cubanos presos en una súplica desesperada por la justicia y la libertad.

No comments:

Post a Comment