Wednesday, February 27, 2013

EL CUENTO DE NUNCA ACABAR...

¡Un presidente para el 2018!


Miguel Díaz-Canel.
Miguel Díaz-Canel está emparedado entre militares. De los 31 integrantes del Consejo del Estado, 7 son militares de alto rango, sin contar los que provienen de las FAR sin haber tenido mando real.
Una imagen tomada por el fotorreportero Joaquín Hernández Mena, publicada en el periódico Trabajadores el lunes pasado, ilustra más los comentarios callejeros sobre el recién electo Consejo de Estado que las elecciones en sí mismas.
En la fotografía aparece, junto al general de ejército Raúl Castro, el flamante primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel y, tras ellos, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla entre los generales de cuerpo del ejército Leopoldo Cintra Frías y Álvaro López Miera.
Acabado de anunciar el nuevo Consejo de Estado, escuché a un carretillero decir: "el mismo perro con diferente collar".
Alguien que mal gana su vida tratando de vender los más variados objetos que se pueda imaginar, exponiéndolo sobre un canapé o esparcidos sobre el piso, recogía su mercadería al tiempo de concluir su discurso el general Raúl Castro y, sin la más leve emoción, como el que se despide de un muerto ajeno, solo dijo: "más de lo mismo".
Un ingeniero mecánico, exdirectivo en la corporación CIMEX, opinó a propósito del discurso del general en la Asamblea Nacional del Poder Popular: "Raúl es hombre de citas y anécdotas".
Del propio discurso dijo una madre soltera con dos hijos adolescentes: "Esta vez no dijo nada de la leche".
Según un sociólogo entrevistado para este reportaje, "la designación de Díaz-Canel como primer vicepresidente del Consejo de Estado es futurista, aunque con matices".
"Él no está comprometido con la etapa dura de la Revolución. Nada tiene que ver con presos, fusilados ni expropiaciones. Él no tiene más violaciones de derechos humanos que las que usted o yo, o uno de los tantos pioneros de los que tiraron huevos en los actos de repudio hemos cometido en Cuba. Claro, está emparedado entre generales".
¿Y los fusilados, los presos, las violaciones de derechos humanos cometidas desde fines de la década de los ochenta hasta lo que transcurre del siglo XXI?, le pregunté al sociólogo.
"Ya le dije, él está entre generales, pero no está mal para comenzar", reiteró el especialista.
Que Díaz-Canel está entre generales no es metáfora del entrevistado. De los 31 integrantes del Consejo del Estado, 7 son militares de alto rango, esto sin contar los que aun proviniendo de las Fuerzas Armadas solo han ocupado posiciones de ayudantía, sin mando real.
Contando al comandante Fidel Castro, porque sabido es que mientras viva en la nomenclatura a nadie se le ocurrirá mover un dedo sin consultarlo, 25 militares de muy elevado rango son diputados a la Asamblea Nacional.
Así, en Santiago de Cuba, provincia considerada con prioridad estratégica por sus particulares condiciones sociopolíticas y singular teatro de operaciones desde el punto de vista táctico estratégico, no es raro que entre sus 54 diputados aparezcan nueve militares de elevadísimo rango, eso sin contar a civiles que en realidad no lo son pues nadie puede negar la autoridad real de los doctores Machado Ventura y Balaguer Cabrera en el generalato cubano.
Un general de cuerpo del ejército, Joaquín de las Mercedes Quintas Solá, antes diputado por el distrito 2 de Matanzas, hoy lo es por el distrito 8 de Santiago de Cuba.
Caso similar es el del general de división Carlos Fernández Gondín, antes diputado por el municipio Gibara, en la provincia de Holguín, quien ahora aparece encabezando la lista de diputados del distrito 4, en Santiago de Cuba. Sin contar, claro está, al general Raúl Castro, siempre diputado por el Segundo Frente.
¿Estarán atrincherándose? Quién sabe. De todas formas, a no dudarlo, para que parezca que el gobierno en Cuba no siempre está en manos de gente de uniforme, en el 2018 Díaz-Canel, si marcha bien, será el nuevo presidente del Consejo de Estado. Claro, siempre entre comandantes y generales; no importa cuán ancianos estén, basta que puedan hacer un gesto afirmativo o negativo. Al menos esto es algo, ¿no?

No comments:

Post a Comment