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Por: Alcibíades Silva

Santiago de Cuba, 24 de septiembre del 2013
A continuación analizaremos la cosecha cafetalera 2013 – 2014 algo a tener en cuenta para la reivindicación social, ya que el campesinado es el caldo de cultivo propicio para emprender la lucha social en Cuba, ya que el campesinado fue protagonista en la gesta revolucionaria de la década de los 50 y todavía sus inquietudes no han sido satisfechas.
Por tanto, deben buscarse nuevas formas de organización rural y productiva, encabezar un verdadero movimiento social campesino y un liderazgo representativo y comprometido con los intereses del hombre del campo.
En este sentido los Municipios de Oposición, con sus Comisionados de Agricultura pudieran jugar un papel determinante en la organización y reivindicación del campesinado cubano.
A continuación analizaremos la cosecha de café, que junto a la zafra azucarera eran los renglones productivos que más fuerza de trabajo ocupaban en los tiempos de la Republica.
En el país, Santiago de Cuba es la provincia de mayor peso en la producción de café, con el 80% de la producción total.  Desde que se comenzaron a recoger los primeros granos este año se hicieron evidentes los desbastadores daños del huracán Sandy y que van a repercutir de forma muy negativa en los resultados de esta cosecha, tanto en volumen como en la calidad del grano.
De hecho, los granos tienen muchos daños ocasionados por quemaduras de los rayos solares, precisamente porque el ciclón destruyó los árboles que servían de sombra y no se tomaron medidas para minimizar los daños con la siembra de plantas temporales, como la higuereta y plátano fruta, que en un período corto de tiempo comienzan a dar sombra.
Aunque los medios oficiales del Gobierno no han anunciado cual será el plan de producción previsto para este año cafetalero, si es un hecho que será la peor cosecha de la historia de este cultivo, al menos en Santiago de Cuba. En estos precisos momentos, casi un año después, existen plantaciones que todavía se encuentran bajo los escombros caídos producto del huracán “Sandy”.
Un ejemplo a citar es la finca “Matías”  en el lugar conocido como la “Meca” en este municipio de Songo la Maya, la que pertenece a la Cooperativa de Producción Agropecuaria,  “Armando Ortiz”. Sin embargo, las medidas adoptadas son contraproducentes, como la siembra de  nuevas posturas, sin que existan las condiciones indispensables, plantándolas  a  pleno sol.
La falta de libertad económica es uno de los aspectos que más afectan al campesino cubano. Los funcionarios del gobierno establecen los volúmenes de producción que deben entregar al Estado.  En el caso del café se utiliza un mecanismo denominado, Estimado Físico Estadístico Matemático, el cual consiste  contar todas las plantas de cafeto, excluyendo las fallas físicas y económicas, del área en cuestión. Por cada 750 plantas se marca una, la que llaman planta señal y les cuentan los granos, y a través de estas muestras, determinan el total de la producción. Y entonces los funcionarios determinan que cantidad del producto debe entregarse al Estado y que cantidad puede dejar el campesino para su autoconsumo.
Los campesinos se quejan de que los estimados de producción impuestos por los funcionarios estatales no les dejan margen de producción, lo que impide que puedan  situar algún excedente en el mercado negro o informal, que es el único que le garantiza un precio justo al producto, ya que lo que paga el Estado no alcanza para  enfrentar los altos costos de la vida actual.
Otro peligro que enfrenta el campesino con este sistema de control productivo, que si no se alcanza el volumen de producción proyectada, tiene que enfrentar altas multas, pues dicha decisión es irrevocable. El que incumple con el volumen de producción predeterminado,  le será aplicado lo estipulado en el Decreto Ley 203, el que establece que el incumplidor deberá pagar 10 veces el valor del producto en cuestión.  En el caso del café, cada lata de cinco galones, unas 28 libras,  su precio es de 50 pesos MN, si es de primera calidad. Por lo que por cada lada incumplida  se debe pagar 500 pesos MN.
Sin embargo, el campesino enfrenta otras dificultades que conspiran contra su eficiencia económica, como la falta de envases para la recolección y envase del grano, la falta de fuerzas de trabajo para todas las labores de la cosecha y la recogida y pago a tiempo de la producción por parte de las entidades estatales.
Todas estas insatisfacciones en los productores son las causas de que Cuba tenga que importar gran parte del café para el consumo nacional y vender una mezcla de café con chicharos para el consumo de la población.
En la actualidad en Cuba se está produciendo mucho menos del  8% del café que se produjo en 1960, unas 60 mil 300 toneladas, y tengamos sólo el 50 % del área de tierra dedicada a su cultivo, que en esa época eran unas 167 mil hectáreas de tierras dedicadas a la producción de café, según cifras publicadas por el propio periódico “Granma”, Organo Oficial del Partido Comunista de Cuba.