Saturday, June 21, 2014

RADIO Y TV MARTÍ

Radio y TV Martí intentan llegar a más cubanos en la isla

domingo, 20 de enero de 2013

Nora Gámez Torres

Las estaciones de radio y televisión Martí intentan llegar a más cubanos por vías alternativas, según trascendió en la reunión de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG) celebrada este viernes en las instalaciones de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB).Los directivos de las emisoras y la OCB explicaron que se están moviendo hacia un modelo multimedia para utilizar las redes sociales, los servicios de mensajes de texto a través de celulares y la distribución en DVDs y memorias flash para expandir el impacto de sus contenidos. El objetivo es “llegar a la audiencia de cualquier modo”, apuntó Humberto Castelló, director de noticias.
Según dijo Natalia Crujeiras, directora de medios digitales y redes sociales de la OCB, el sitio web martinoticias.com ha crecido un 48 por ciento en los últimos tres años en cuanto al número de visitantes únicos mensuales. La directora explicó que el sitio está usualmente bloqueado en Cuba, por lo que “tenemos varios servidores proxy para que el sitio pueda ser visible para los usuarios allá”.
De acuerdo con el sitio Alexa, que produce estadísticas sobre los sitios web en la internet, el sitio martinoticias.com tiene un 18 por ciento de tráfico que viene de la isla y 18,633 visitantes únicos diarios. El número de páginas visitadas y el tiempo de visita en el sitio han decrecido en los últimos tres meses, según esta herramienta.
Crujeiras expuso también la estrategia para insertarse dentro de la circulación alternativa de información dentro de Cuba: “Actualmente copiamos 3,000 DVDs semanales con los contenidos que producimos y los enviamos a 18 puntos de destino en la isla. Luego, estos llegan a 86 centros de distribución donde activistas, blogueros, opositores y miembros de grupos religiosos los reparten por todo el país. También se descargan contenidos en esos centros”, agregó.
Crujeiras estimó que si “cada DVD pasa de mano en mano entre 50 familias y cada una de ellas tiene entre cuatro y cinco personas, nosotros estimamos que alrededor de tres millones de personas reciben al mes nuestros contenidos, aunque esto no es una cifra oficial ni exacta. Es imposible ofrecer números exactos pues no podemos hacer estudios de rating ni hacer un estudio con una encuestadora como Nielsen”.
Los números ofrecidos por Crujeiras equivaldrían a una cobertura de más de un tercio de la población cubana.
Aunque no se dieron cifras oficiales en la presentación acerca de la audiencia y los públicos en Cuba, Carlos García Pérez, director de la OCB, declaró que “es por eso que estamos aquí, porque no podemos ir allá y preguntar quién nos está viendo”.
Jeffrey Shell, director de la BBG, subrayó que ese es un problema que enfrentan todos los servicios de la BBG, pues “queremos comunicarnos con personas en lugares donde los gobiernos no quieren que transmitas, y no podemos obtener ratings como en las cadenas comerciales. Aquí tenemos que buscar todos los modos de distribución posibles y después ver de algún modo si están funcionando”.
Críticos de este programa federal han insistido en que las emisoras tienen escasa penetración dentro de la isla, pues sus señales han sido sistemáticamente bloqueadas por las autoridades cubanas desde la fundación de la emisora radial en 1985 y luego de la televisión en 1990.
Oscar Rodríguez, director de Radio Martí, alegó que las señales tienen mejor recepción fuera de La Habana. Pero el opositor y ex profesor de la Universidad de las Villas, Amador Blanco Hernández, afirmó a el Nuevo Herald desde Caibarién que “nosotros no hemos visto nunca la televisión Martí. Si alguien le dice que se ve, es falso. La audiencia de Radio Martí también es mínima”, afirmó.
Leonardo Díaz Castañeda, periodista de la Unión Patriótica de Cuba, dijo desde La Maya, Santiago de Cuba, que ha recibido los DVDs, “con programas noticiosos” pero que nunca ha visto la señal de televisión. “Radio Martí se oye, pero con problemas, porque instalaron recientemente una antena para interferir”, dijo.
Pero el director de la OCB se refirió a los concursos como ejemplo del alcance de las estaciones. En el 2012, el programa radial El Revoltillo rifó seis motocicletas donadas y 3,000 residentes de la isla participaron en el concurso. “El día del cierre del concurso la isla entera estaba llamando por teléfono. Fue increíble”, agregó.
Insistió también en que Radio y TV Martí han constituido una fuente de presión para el gobierno, que ha tenido que responder a las historias que reportan esas emisoras sobre temas que no aparecían originalmente en los medios oficiales.
“Cuando apresaron a Antonio Rodiles, conocido activista, hace como seis meses, nosotros estuvimos cubriendo toda la historia muy de cerca. No vamos a decir que fue debido a nosotros, pero lo liberaron en 24 horas”, comentó.
En los últimos, años, sin embargo, se han multiplicado los blogs y sitios noticiosos sobre Cuba, incluso desde la isla, por lo que resulta difícil evaluar el impacto de un solo medio de comunicación como fuente alternativa de información para los cubanos.
Sobre una preocupación de miembros de la junta acerca del desplazamiento de la cobertura noticiosa hacia temas económicos como los nuevos negocios privados en Cuba, García Pérez insistió en la necesidad de conectar con toda la audiencia cubana, no sólo con los opositores. “La población general ayudará a los activistas a promover el cambio”, dijo.
Por su parte, Castelló, explicó que actualmente cuentan con una red de periodistas dentro de Cuba, “más de dos docenas que son empleados de las Martí y abarcan todos los temas de la sociedad”. Aunque se refirió al origen de este programa en el contexto de la Guerra Fría, señaló que “no nos interesa la politiquería, ni combatir al gobierno sino informar al pueblo. Creemos que esta labor es útil para la naciente sociedad civil en el país”.
La OCB tiene 116 empleados y contó con un presupuesto de $26.3 millones en el año fiscal 2013, que provienen de los impuestos de los contribuyentes estadounidenses. La BBG es una agencia federal independiente que supervisa a los medios estadounidenses internacionales y su misión es “informar y conectar a las personas alrededor del mundo en apoyo de la libertad y la democracia”.
En la reunión administrativa que precedió al análisis de la estrategia de medios de la OCB, Ann Noonan, la directora ejecutiva del Committee for US International Broadcasting (CUSIB) instó a la BBG a acatar la decisión del tribunal de apelaciones del Distrito en Washington D.C. y devolver sus empleos a los 16 trabajadores de Radio y TV Martí que fueron despedidos tras un recorte de presupuesto en el 2009. También urgió a hacer cambios en el departamento legal de la BBG a la que acusó de “conducta despiadada” en este caso.
http://www.elnuevoherald.com/

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