Thursday, June 26, 2014

RECUENTOS DE MI ARRESTO: WALTER CLAVEL TORRES, DIRECTOR DE APLOPRESS


Por: Walter Clavel Torres
Director de APLOpress

Santiago de Cuba, 26 de junio del 2014 – 
El pasado 19 de junio en apoyo a la convocatoria realizada por la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU decidí apoyar la campaña por la liberación de los presos políticos en Cuba. Mi casa la tomamos como frente d resistencia y pusimos letreros y fotos de los presos.
Al día siguiente, el 20 d junio, a las 6 de la mañana las fuerzas represoras del régimen, prácticamente asaltaron mi casa. Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria y de la Seguridad del Estado, acompañados de miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida, militantes del Partido Comunista, personal de la ADUANA y trabajadores de Salud Pública,  Servicios Comunales y del Deporte invadieron mi casa para retirar los carteles y conducirme arrestado. En el operativo participaron más de 50 motos de la Seguridad del Estado, 5 autos de patrulla, carros antimotines, de bomberos, ambulancias, un camión de basura y varios camiones y autos del gobierno.
Santiago de Cuba, 26 de junio del 2014 – 
El pasado 19 de junio en apoyo a la convocatoria realizada por la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU decidí apoyar la campaña por la liberación de los presos políticos en Cuba. Mi casa la tomamos como frente d resistencia y pusimos letreros y fotos de los presos.
Al día siguiente, el 20 d junio, a las 6 de la mañana las fuerzas represoras del régimen, prácticamente asaltaron mi casa. Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria y de la Seguridad del Estado, acompañados de miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida, militantes del Partido Comunista, personal de la ADUANA y trabajadores de Salud Pública,  Servicios Comunales y del Deporte invadieron mi casa para retirar los carteles y conducirme arrestado. En el operativo participaron más de 50 motos de la Seguridad del Estado, 5 autos de patrulla, carros antimotines, de bomberos, ambulancias, un camión de basura y varios camiones y autos del gobierno.
Ante tanta violencia, me negué a abrir la puerta, por lo que miembros del Cuerpo de Bomberos utilizaron una motosierra para cortar la reja de mi casa y me dijeron que si no abría la puerta de la casa, también la cortarían y entrarían por la fuerza. Cuando abrí una de las puertas de mi casa, entraron varios policías, el agente de la Seguridad del Estado, conocido por Charly, el Mayor de la Policía, nombrado Lázaro y otros funcionarios del Ministerio del Interior y como testigos del registro un tal Manuel y Clara, ambos como miembros del Comité de Defensa de la Revolución de mi cuadra.
El registro comenzó por la parte de arriba de mi casa, en el 2do piso, por los cuartos, buscando en los colchones, armarios, la cuna de la niña, los juguetes de los niños, pasando al baño, revisando en la basura, en toda la cocina, buscando en refrigerador, dentro del envase del arroz, azúcar.  Después al techo de la casa, dentro del tanque de agua, en un cuarto de desahogo. En el 1er. piso buscaron en la sala, debajo de la escalera, dentro de lo floreros, y en todo rincón o espacio que veían, pasando al patio y viendo que no encontraban nada que supuestamente a ellos le interesara, dieron por terminado el registro. En el registro me ocuparon  papeles de reportes periodísticos y de denuncias y otros relacionados con trabajos de la oposición, dos pulóver, uno de la UNPACU y otro con la palabra CAMBIO. Y por supuesto, los carteles que tenía ubicados en el frente de mi casa. Todo el registro fue documentado por los agentes del régimen con una cámara de video.
Al concluir el registro me sacaron de la casa esposado. Ya me tenían preparado un acto de repudio, aproximadamente unas 300 personas gritando: abajo la gusanera, ojalá te mueras, vivan Fidel, Raúl y la Revolución. Como respuesta le grité también: libertad para los presos políticos y que me declaraba en huelga d hambre hasta mi libertad.
Me trasladaron hasta la 3ra Unidad de la Policía y allí me dejaron en el patio desde las 8 am hasta la 1.45 pm, que me llevaron a un calabozo de 2 metros por 3 metros con capacidad para cuatro personas, camas de cemento, un hueco para hacer las necesidades y un reducido espacio para bañarse. El agua cayendo permanente y todo el piso salpicado y con tremenda humedad y mal olor. Sin embargo en este reducido espacio había 8 personas, por lo que no se podía ni dormir.
Al día siguiente, sábado  sobre las tres de la tarde me llevaron a un interrogatorio con el agente de la Seguridad del Estado que se hace llamar Wilber, quien intentó  presionarme para que dijera de quien había sido la idea de poner esos carteles en mi casa, que si conocía personalmente a algunos los presos políticos que estaban en la foto o si necesitaba evidencias para conseguir la visa de refugiados para salir del país.  
Durante el interrogatorio se mantuvo filmándome con su celular, por lo que le dije que apagara el celular o me iba de allí. Cuando me levante y trate de salir, me dio varios empujones, mientras otro agente me amenazaba con sentarme a la fuerza. Finalmente me llevaron al calabozo, ya que decidí no hablar más con estos represores.
El lunes 23, a las 10 am me llevaron ante una enfermera siendo, ya que llevaba cuatro días en huelga d hambre. Me pregunto cómo me sentía, le dije que tenía mareos, dolor de cabeza y ardor al orinar. Sin realizarme ningún chequeo me retornaron al calabozo.
Alrededor de las dos de la tarde del propio lunes a me dejaron en libertad, después de 78 horas de haber sido detenido. Dejándome saber que me pondrían una multa de 2000 pesos, y que me cuidara, que ellos controlarían todo mis movimientos. Esto demuestra  claramente la ausencia de todo derecho legal, cuando la policía política decide hasta la multa que se te va a imponer.

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