Thursday, April 23, 2015

REFRESCANDO LA HISTORIA: CUBA Y EL NARCOTRÁFICO. PRIMERA PARTE

El juicio y condena del general Arnaldo Ochoae, fusilado en unión a Antonio de la Guardia Font, Jorge Martinez Valdes y Amado Padrón Trujillo en Cuba en 1989 se convirtió en "causa célebre", ya que los mismos admitieron estar envueltos en el narcotráfico internacional.


El juicio y condena del general Arnaldo Ochoae, fusilado en unión a Antonio de la Guardia Font, Jorge Martinez Valdes y Amado Padrón Trujillo en Cuba en 1989 se convirtió en "causa célebre", ya que los mismos admitieron estar envueltos en el narcotráfico internacional.
No mucho se conoce de este caso fuera de la versión oficial de Cuba. A raíz de estas actividades clandestinas y en conexión con el caso De la Guardia y Ochoa, fue arrestado y condenado a 20 años de prisión el general José "Pepe" Abrahantes, Ministro del Interior (MININT) y jefe de los servicios de inteligencia cubanos. Pepe Abrahantes se consideraba la persona más allegada a Fidel Castro. Era al mismo tiempo confidente y jefe de la guardia personal del dictador cubano. Poco tiempo después de haber sido arrestado, Abrahantes murió en prisión a consecuencias de un ataque al corazón, según reportaron las autoridades cubanas y confirmado por varios testigos.

Es difícil de precisar cuando Cuba comenzó a envolverse en el narcotráfico. Algunos, como Rodríguez Menier (Coqui), aseguran que estas actividades se remontan a la década del 70. Sin embargo, lo que nosotros podemos probar es que comenzó a principios de la década del 80. Este es el recuento.

El Colombiano Fabio Vázquez Castaño, vinculado a movimientos insurgentes colombianos logro establecer contacto con Manuel Piñeiro Losada (Barba Roja), director del Departamento América, sección de inteligencia del Partido Comunista Cubano. Vázquez Castaño propuso un negocio que consistía adquisición de armas de Cuba y pagos en cocaína. Piñero, expuso, a los más altos gobernantes cubanos que las drogas con destino a los Estados Unidos eran un elemento desestabilizador del gobierno y sociedad de este país. Al mismo tiempo, la cocaína era el equivalente a moneda convertible y por otro lado se ayudaba a los rebeldes colombianos. El negocio fue aprobado. La más alta jerarquía de Cuba era Fidel Castro, su hermano Raúl y el general y Ministro del Interior José Abrahantes. Aunque los hermanos Castro negaron conocimiento de este negocio, el mismo tenía forzosamente que ser conocido por el jefe de todos los servicios de inteligencia, general José Abrahantes.

( Manuel Piñeiro Losada ¨Barbaroja ¨)

En aquellos tiempos, el gobierno cubano dejó saber que los cargamentos de drogas que se confiscaban a narcotraficantes eran destruídos, por incineración, en los hornos de la empresa siderúrgica Antillana de Acero, localizada en el municipio de El Cotorro, en las inmediaciones de la ciudad de La Habana. Estas operaciones de destrucción de drogas eran publicadas en la prensa cubana.

Los cargamentos de drogas confiscadas eran mantenidos en almacenes del MININT. El encargado de supervisar la operación de destrucción de las drogas era el teniente coronel del Rosal, casado con una hija del que fuera por un tiempo jefe de inteligencia de Cuba, general Ramiro Valdés (Ramirito).

Hasta aquí la versión oficial, pero desertores y otras fuentes cubanas dan una diferente. Presentamos los datos sin que hayamos podido verificar, ciertos aspectos de los mismos por razones obvias. Sin embargo, los informantes tienen gran credibilidad. Lo que se transportaba y quemaba en la empresa Antillana de Acero, era material de desperdicio. La verdadera droga era transportada a barcos de la Marina de Guerra de Cuba, al mando del Almirante Aldo Santamaría Cuadrado, quién después la transportaba a naves de contrabandistas o traficantes no residentes en Cuba.

Las armas entregadas a insurgentes colombianos, eran de origen estadounidense compradas en Viet Nam por el general Patricio de La Guardia Font. Actualmente cumpliendo en Cuba una condena de 30 años de prisión, por haber estado complicado en la causa donde fue fusilado su hermano gemelo Antonio (Tony). Las armas eran llevadas a Colombia por el Vice Ministro del MININT, Pascual (Pascualito) Martínez Gil, quien tenia entre sus funciones cuidar el yate personal de Fidel Castro. No hemos podido determinar con certeza la cantidad de armas y drogas en el tráfico de Colombia y Cuba. Fuentes colombianas aseguran que estas armas fueron identificadas por el servicio de inteligencia estadounidense como pertenecientes a sus tropas cuando combatían en Viet Nam. ¿Quién autorizó esta operación de tráfico de armas y drogas en Cuba? Según fuentes allegadas a Santamaría y los hermanos De la Guardia, la orden provino directamente del vice presidente cubano Raúl Castro Ruz.

¿Conocía el Ministro del Interior general José Abrahantes de estas operaciones de contrabando? Muy difícil que desconociera las mismas, porque en ellas participaban muchos de sus hombres de confianza y se utilizaban recursos y vías de su servicio de inteligencia. Sin embargo, nunca se dio por enterado de estas operaciones, porque los integrantes del grupo reportaban directamente a Raúl Castro.

Tomado de Baracutey cubano
Por Marcelo Fernández-Zayas

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