Monday, February 13, 2017

ESPEREN, ¿CÓMO DIJO?

Congresistas cubano-americanos ven a Trump como su carta de triunfo



Congresistas cubanoamericanos (Foto: AP)
Miami, 13 de febrero, 2017
Legisladores cubanoamericanos de la Florida sienten que podrían volver a dominar la política de EE.UU. hacia Cuba bajo el mandato del presidente Donald Trump, con un posible retorno a una postura fuerte hacia el régimen de La Habana, informa AP.
“Hemos tenido más conversaciones con funcionarios de alto nivel de Trump que lo que tuvimos en ocho años de la administración Obama”, dijo Mario Díaz-Balart, uno del grupo de republicanos del Congreso de la Florida que durante mucho tiempo tuvo un destacado papel en la política exterior de Estados Unidos relacionada con el régimen comunista.
Lo que Díaz-Balart y otros legisladores cubanoamericanos esperan es que su renovado acceso al gobierno estadounidense bajo el liderazgo de Trump les ayude a revertir las medidas tomadas por el presidente Barack Obama y su homólogo Raúl Castro para normalizar las relaciones entre los dos países.
Durante décadas, estos legisladores dieron forma a las relaciones de los EE.UU. con la isla, hasta que se encontraron fuera del juego tras el inicio del deshielo diplomático que impulsó el presidente Barack Obama.
Sin embargo, ahora “todo va a ser muy diferente”, predijo el representante republicano Carlos Curbelo, otro de Miami que dijo que se sentía excluido con Obama.
El congresista Mario Díaz-Balart recordó por su parte que bajo la presidencia de George W. Bush (2001-2009), él y otros cubanoamericanos persuadieron a la administración de conceder visas de viaje y asilo a médicos cubanos que trabajan en el extranjero, ayudando a conducir una fuga de cerebros de la isla.
Pero eso cambió en el seno la administarción Obama, quien Díaz-Balart acusó de negarse a sostener una reunión con él cuando la administración ordenó levantar algunas restricciones en los viajes, el comercio y la inversión en Cuba, así como cuando terminó con la llamada política de “pies secos, pies mojados”, que servía a los migrantes de la isla para permanecer y solicitar la residencia legal si llegaban a suelo estadounidense.
Díaz-Balart y otros legisladores cubanoamericanos quieren que la política de Estados Unidos vuelva a donde estaban las cosas antes de diciembre de 2014, citando lo que él dice es la “opresión brutal” del gobierno de Castro.
Curbelo está de acuerdo con el regreso a las políticas anteriores, pero no se opone a la flexibilización de las restricciones en los viajes que permiten a los cubanoamericanos a visitar más fácilmente la familia de vuelta a casa.
La representante Ileana Ros-Lehtinen, otra legisladora de la Florida, se negó a hablar con The Associated Press, pero recientemente envió una carta al gobierno de Trump pidiendo una política enfocada en “libertad, democracia, estado de derecho y respeto a los derechos humanos”.
El senador Marco Rubio, que también rechazó una solicitud de entrevista, ha criticado lo que él llama “la política fallida hacia Cuba”, y recientemente dijo que esperaba que Trump revirtiera la orden del gobierno anterior de detener el programa de asilo para médicos o Cuban Medical Professional Parole.
Durante la campaña presidencial, Trump criticó la apertura con el gobierno de Castro y dijo que Obama no estaba prestando suficiente atención a los derechos humanos en la isla. Prometió reevaluar los acuerdos con Cuba y cancelar aquellos que no cree que sirvan a los intereses de Estados Unidos. Nombró a varios cubano-estadounidenses anticastristas para su equipo de transición, pero aún no ha dicho públicamente si tiene la intención de revertir políticas específicas de su predecesor.
Algunos partidarios de la apertura con Cuba ven motivos de optimismo. James Williams, director de Engage Cuba, un grupo bipartidista apoyado por corporaciones que apoya el mejoramiento de los lazos con la isla, dijo que Trump podría no querer revertir lo que él ve como el “progreso positivo” de los últimos tres años.
“Hemos visto más progresos positivos en Cuba en los últimos dos años que los últimos 55 años combinados”, dijo Williams, agregando que una revisión exhaustiva de la política actual debería mostrar a la administración Trump las ventajas de avanzar hacia la normalización.
Díaz-Balart y Curbelo dijeron que las reuniones que ellos y otros han tenido con funcionarios de la nueva administración, así como las audiencias de confirmación del secretario de Estado Rex Tillerson, les han dado esperanzas de que las órdenes ejecutivas de Obama serán revertidas. “Sin duda, los días de esas órdenes están contados”, dijo Díaz-Balart.
Aunque Ros-Lehtinen y Curbelo no apoyaron a Trump, algunos creen que tendrán una influencia significativa en la nueva administración.
“Ellos serán los guías de la política hacia Cuba”, dijo Sebastián Arcos, director asociado del Instituto de Investigación Cubano de la Universidad Internacional de Florida.
Frank Mora, subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental bajo Obama, acordó: “Trump volverá a entregar la política exterior de los Estados Unidos hacia Cuba a los legisladores cubanoamericanos”.

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