Tuesday, May 9, 2017

CON LOS POBRES DE COLÓN, QUEREMOS NUESTRA SUERTE ECHAR

Hoy parafraseamos al más grande de todos los cubanos, “Con los pobres de Colón, queremos nuestra suerte echar”.
ICLEP-COCODRILO CALLEJERO. EDITORIAL: Cuando la barbarie trata de imponer su hegemonía, procede a desacreditar a la víctima.
Colón, Matanzas, 10 de mayo, 2017
Cuando la barbarie trata de imponer su hegemonía, procede a desacreditar a la víctima. Uno de los más serviles escribanos de las redes sociales a disposición del régimen en la isla, quien se hace llamar José Pérez Hernández, acusa al proyecto de ayuda humanitaria “Capitán Tondique” de perversidad y mercenarismo. Sus palabras ignominiosas, aplauden la encarnizada represión de los representantes del gobierno contra este proyecto de la verdadera sociedad civil cubana e incita a la población a brindar apoyo a los actos vandálicos del gobierno de Raúl Castro. ¡Qué Horror!
Pero los hombres y mujeres decentes no callan ante el crimen. En esquinas, parques, colas el pueblo repudia el hecho y Cocodrilo Callejero, se hace eco de la opinión ciudadana.
Hace varios días del latrocinio y aun la infamia se revive. ¿Quién se ocupará de personas como Andrés, Yuniel, Juara, Rizo y su madre Ana Rosa además de Lázara Pedroso y otros tantos desamparados? ¿Quién le brindará ayuda a menesterosos como Lorenzo Mesa Martínez, Alfredo Reyes Ojito y Eusebio de la Torre Ventosa? Indigentes abandonados por un sistema que se enarbola como bandera de perfección en materia social, pero nada más distante de la realidad.
Pensar en el bien de la patria, es pensar en los pobres de una urbe donde la indigencia de discapacitados, alcohólicos, enfermos mentales y ex presidiarios, apenas inmutan a la casta gobernante.
Pensar en el bien de la patria, es pensar en el proyecto Capitán Tondique, que constituye un espacio interactivo y ameno para los desamparados. Es alegrarse en un escenario de verdadera armonía entre calderos, manteles y el aroma exquisito de la cocina criolla. Es encumbrar el amor al prójimo y hacer sentir a los más necesitados como en casa.
Solo mezquinos intereses llevan a la policía política a emprenderla contra este programa que cubre una necesidad bási-ca del ser humano: el alimento.
Con un amplio cuerpo de oficiales, el gobierno hizo un derroche de recursos militares aglutinando a sus más fieles verdugos en Colón, con el objetivo de aniquilar la labor al servicio de la caridad pública.
Antagónicamente a todo honor militar, la escena era típica del célebre cuento árabe Alí Babá y los cuarenta ladrones. Vale destacar, que en esta ocasión el grupo de delincuentes sobrepasó a los cincuenta. Una vez más salieron a cazar moscas con escopetas. El acto fluyó en lo ridículo. Una exagerada concentración cobardes oficiales para luchar contra un fantasma.
El espectro del joven negro y pobre campesino que fue fusilado en 1962 porque quería la libertad y la democracia para Cuba ronda la casa de Caridad. Cada fibra de su ser se reparte en un banquete de amor, donde los comensales son los desposeídos del municipio. Margarito Lanza Flores, el capitán de tantas batallas sonríe, volvió para luchar por una patria sin mendigos. Él sabe que atrae pueblo y eso es lo que trata de impedir el gobierno cubano. En la unión está la fuerza.
Cocodrilo Callejero se solidariza con el proyecto Capitán Tondique y los más necesitados de Colón. Por otro lado, condenamos el abuso, la crueldad… la impunidad con la que actúan los lacayos de un gobierno que lo menos que le importa es el bienestar del pueblo.
Exigimos la devolución inmediata de todo lo usurpado para que la gran obra de Caridad continúe aliviando la situación alimentaria que atraviesa la ciudad. Tondique, la prensa libre se une a tu lucha. Las páginas de Cocodrilo Callejero están a tu disposición.
Hoy parafraseamos al más grande de todos los cubanos, “Con los pobres de Colón, queremos nuestra suerte echar”.

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